cerrar

Effeffe Berlinetta. Elegante, bello, rápido e italiano.

El Effeffe Berlinetta es uno de esos coches que tan sólo se puede amar nada más verlo. Y siempre te sobrarán razones para hacerlo.

  • facebook
  • Tweet
  • g+ 1
  • pinit
  • E-Mail Text Link for Post
  • WhatsApp

Elegante como un traje hecho a medida. Bello como una carretera en una tarde de finales de verano. Rápido como volver la cabeza para verlo alejarse tras cualquier esquina. Italiano como sólo lo eran los deportivos italianos de los años 50. El Effeffe Berlinetta tiene la cualidad de ser todas esas cosas a la vez y cualquier combinación de ellas que se nos ocurra.

El Effeffe Berlinetta no podía ser otra cosa que el producto de un sueño. El sueño de los hermanos Leonardo y Vittorio Frigerio, el sueño de lanzarse a fabricar a mano un deportivo inspirado en el estilo de la época más romántica del automovilismo respetando esa esencia al tiempo que aprovechaban todas las tecnologías disponibles en cuanto a seguridad y prestaciones.

Desde luego que no hay más que echar un vistazo al exterior del Berlinetta para sentirse enamorado de sus líneas, de su presencia. No es inquietante ni agresivo, a la manera de los deportivos actuales. Es más una sensación de dejarse llevar, de querer sentir a la vez, de añadirse a él más que de poseerlo.

El motor del Effeffe Berlinetta es de origen Alfa Romeo de 4 cilindros con 1962 cc que entrega una potencia de 180 Cv a 6.500 rpm y está montado sobre una transmisión de 5 velocidades, que puede alcanzar una velocidad máxima de 220 km/h aproximadamente. Tanto la suspensión como el sistema de frenado se han desarrollado bajo las especificaciones más modernas teniendo en cuenta la potencia y la ligereza del conjunto.

El resultado del excepcional trabajo artesanal de los hermanos Frigerio no es otro que nuestro enamoramiento absoluto, el deseo de llenar el juego de maletas que se adquieren con cada unidad del Berlinetta y el impulso de llevarlo con toda la tranquilidad del mundo, disfrutando de cada curva y cada vista hacía cualquier pueblo de la costa. Italiana, por supuesto.

Meta información

Newsletter