El 66 de Sunset Boulevard+por Adolfo Suárez

Cine sin cine, más cine que el cine, mi cine.

Te termina gustando tanto el cine que vas a verlo ya sin verlo.

  • facebook
  • Tweet
  • g+ 1
  • pinit
  • E-Mail Text Link for Post
  • WhatsApp

Te termina gustando tanto el cine que vas a verlo ya sin verlo. Y en mis dedos en tu espalda andan ya siendo el corazón Fred y creo que el índice Ginger, alrededor de la línea que baja desde el inicio de tu pelo, ahora en círculo, ahora salto, ahora  bailan sobre el suelo de tu piel mientras la música de la tarde se despereza y mi mano y tu espalda quedan para por la noche porque se han venido arriba y quieren repetir danza y pareja. Y soy muy de imaginar que de repente el dueño del bar va a poner una canción pegadiza en los altavoces al lado de las botellas plateadas de Ponche Caballero, y el empleado de la agencia inmobiliaria va a resultar fan de Travolta y la chica de la frutería de Uma Thurman y la vamos a liar mientras siga la música y queden churros y el zumo de naranja siga siendo natural en la oferta del desayuno que anuncian en la pizarra que hace semiesquina con Juan Bravo.

Puede que haya visto demasiadas gabardinas con Humphrey Bogart dentro, que es salir a la calle en invierno e imaginar un montón de comienzos de grandes amistades, o en su defecto un detective privado haciendo cola con un paquete de Pan Silueta de 8 Cereales colgando de una mano y de la otra un litro de leche sin nata, sin lactosa y si seguimos por este camino puede que sin leche, que a ver si un tipo duro no va a poder ir por la vida teniendo necesidades alimenticias especiales. Puede que haya visto demasiadas veces duelos del oeste, que es plantarse ese tipo de cara de Lee Van Cleef al otro lado del paso de cebra y que mis dedos acaricien suavemente los gatillos del móvil en una mano y las llaves de casa en la otra, que seguro que soy más rápido y de paso le mando un guasap a la Ojazos que llego pelín tarde que me he liao en un duelo.

Es posible que entre en la sección de fluorescentes de Leroy Merlin y me imagine a mí mismo perdido en la armería principal de los Caballeros Jedi. Puede que en cualquier coche surjan botones imposibles desde donde apuntar misiles al taxi que se me ha cruzado ya dos veces sin girar y que tiene toda la pinta de pertenecer a Spectra. Casi seguro que esa chica con la tristeza puesta desayuna frente a los escaparates del Corte Inglés, que Tiffany`s hay en Madrid pero la pilla muy a desmano para luego entrar a trabajar y no le apetecen más broncas del señor Peláez, que estoy por asegurar que es clavadito a José Luis López Vázquez. Que si llueve me pongo a cantar, que si hay viento me aseguro de palparme los bolsillos por lo que se pudiera llevar, que el verano en Madrid, del primero al último, ese en el que nunca quiero pensar, siempre es de repente y  que no quiero ser Paul Newman si tú eres la gata sobre ese tejado y casi prefiero que hagas de Woodward, que da menos calor y muchos más años juntos. Que mi cine es casi mejor sin cine, más cine que el cine, mi cine.

Meta información

Newsletter